jueves, 16 de mayo de 2013

Concepto: Amistad

No sé vosotros, pero con el tiempo, yo, me he ido dando cuenta de que muchos tenemos o teníamos un concepto de amistad completamente equivocado.
Para ser clara, ahora mismo quiero tratar el tema de la amistad de años, desde que somos pequeños. Todos o casi todos hemos tenido de pequeños ese amigo o amiga que ha estado jugando con nosotros desde que éramos conscientes. ¿Y quién no ha hecho alguna vez la promesa con esa persona de: ''¿Amigos/as para siempre?''.
La cosa es que, queramos o no, vamos cambiando con la edad y con muchos factores que a lo largo del tiempo nos van influyendo. Podemos dejarnos afectar más o menos por el paso del tiempo con respecto a nuestros cambios, pero casi siempre, o siempre, cambiamos de alguna forma.
Conozco a gente que a sus amigos de pequeños, a esos a los que les tenían tanto cariño, a los que no podían dejar de ver nunca, a los que llamaban día y noche cada vez que se ponían enfermos,...ahora les ignoran completamente o, de alguna forma, se han alejado de ellos.
Lo que quiero decir con esto es: ''¿Por qué?''. ¿Qué es lo que nos puede o les puede llevar a cometer el acto de, un día, sin más, romper el contacto con esa amistad? Es algo que casi nunca entenderé.
También he tratado con personas que, aún sin haber roto el contacto, lo que  han hecho ha sido convertir esa relación que se basaba en risas, diversión, confianza y felicidad, en una relación por puro interés. Un: ''Te llamo si me interesa, si no, que te den''.
No sé yo, pero por muchas cosas que pasaron, o pasan, y seguirán pasando, cada vez voy teniendo un concepto de amistad completamente distinto. Cada cierto tiempo, con cada hecho.
Si de verdad tenéis una amistad con alguna persona o personas con quiénes de veras os llevéis bien y sintáis que, les contéis lo que les contéis y ocurra lo que ocurra van a estar ahí, no les deis de lado ni les dejéis ir. Esa amistad es muy valiosa, pero no admitáis sólo palabras.

Fdo.: NyusT.

martes, 7 de mayo de 2013

Los vecinos-4

Por si echabais de menos a mis vecinos y sus ruidos, junto a todas sus historias, traigo ruidos nuevos y noticias frescas (como en el mercadillo).
El otro día, sería un sábado por la mañana, sobre las 9 o así, estaba tan tranquila en mi cama cuando de repente empiezo a escuchar golpes. Sí, golpes, seguidos de un: ''¡AAAAAAAHHH!'' (haceros a la idea, algo como un grito de los karatekas); luego empezó la pelea. Nada, lo más normal del mundo, peleas de los sábados a lo karate que mi vecina echa con su propia hija, pequeña. Imaginaos la cara que se me quedó al principio y lo que me reí luego.
A mi vecina de al lado, ahora, le ha dado por reunir a gente en su casa. Yo digo que eso no es una casa, sino un piso patera. Apostaría a que mi vecina echa a su familia de casa y mete a los invitados, ahí todos apretujados. Lo más gracioso es que me ponen una música...que es que embeles...no, no lo hace; pone flamenco.
Y a este flamenco, lo acompaña mi vecino el que taconea, a lo Recio y, contando con mi guitarra, ¿no se supone que ya podemos montar el grupo? :3 (censurad ese chiste malo).
Otro nuevo ruido es el de un clarinete. Puede que no me quejara del sonido de este instrumento en otras circunstancias, pero siendo estas, y escuchando cómo lo toca quien quiera que sea de mis vecinos, me parece un instrumento de tortura.
La cosa es, ¿tiene ventaja vivir en un piso? ¿Merece la pena perder tu sentido auditivo por tal cosa? ¿Y las torturas mañaneras con tus vecinos karatekas? ¿Y ese taconeador que no para de gastar el suelo?
Puede parecer gracioso, pero en realidad...deberíais hacer un recopilatorio vosotros mismos.

Fdo.: NyusT.

sábado, 4 de mayo de 2013

El Día de la Madre y del Padre

De pequeños nos enseñaban en el colegio que hay que tener muy en cuenta estos días (el Día de la Madre y el del Padre), pero lo cierto es que con el tiempo se le va restando importancia.
Cuando íbamos al colegio, semanas anteriores y había veces que hasta un mes antes, nos ponían a hacer un regalo para nuestro padre o nuestra madre, dependiendo de qué fecha tocara. Casi todos nos hemos puesto a hacer algo con macarrones como regalo, o con plastilina, o cartulinas, o el típico jabón decorado con una especie de lazo que desde luego, era para verlo...
Ahora hay cosas más modernas, o como cuando te vas haciendo mayor que te dicen: ''Anda,  compra un ramo de flores y ya'', o: ''No le compres nada, total''.
En mi opinión, son días que hay que tener en cuenta, o días en los que en cierto modo, hay que hacer sentir especiales a esas personas a las que llamamos ''padres''.
Estamos de acuerdo en que hay veces que nos irritan, que nos gritan, que nos castigan, que nos dicen cosas totalmente injustas, o que hay familias que...no son del todo buenas.
Ciertamente, ese día especial para tu madre o para tu padre, tiene que ser eso, ''especial''. Es una especie de oportunidad para demostrar que por muchos gritos, por las malas notas, por lo que sea...les seguimos queriendo, como cuando de pequeños íbamos y con toda la ilusión del mundo, les dábamos ese pequeño regalo que habíamos hecho con nuestras propias manos.
Seguro que en algún cajón de la casa, vuestros padres siguen guardando esos regalos que de pequeños les hicisteis.
Ahora os doy una sugerencia, y es que para el próximo Día de la Madre o del Padre, tengáis ese pequeño detalle para esas dos personas tan especiales.
Ya sabéis que, como si os podéis gastar dinero o como si no, sea lo que sea, si es vuestro, o hecho con vuestras propias manos, les va a hacer mucha ilusión.

P.D.: No es como si estuviera diciéndoos lo que tenéis que hacer y lo que no.



Fdo.: NyusT.

domingo, 24 de febrero de 2013

¿Confianza en los profesores?

Hace unos pocos días, volví a darme cuenta o a aprender que es imposible confiar de ningún modo en algunos de nuestros profesores.
Al principio de curso, todos vienen de muy buen rollo, o incluso intentan meternos el miedo en el cuerpo. Pero los que son peores, son esos que desde el principio quieren venir de buenas en plan de: ''Que yo quiero ser vuestro amigo, no vuestro profesor''.
No llegan a durar un Trimestre entero en el que no te den la puñalada. Que se ríen mucho contigo o cosas así, que intentan encima que les cuentes cosas de tu vida, cuando ellos no quieren ni contarte de dónde son. Mi pregunta es: ''¿De qué vais?''. No les entiendo.
Si se supone que lo que pretendéis es caernos bien, no metáis tanto la pata, porque conseguís siempre el efecto opuesto. Yo diría, que hasta hay veces que me caen mejor los profesores estrictos y serios, que los que pretenden poner esa fachada de ''colegas'' para joderte luego.
Supongo que este caso también se podría aplicar a las amistades, claro que no en el mismo contexto.
Que otra cosa que me da coraje, es el momento en el que tú, iluso, te planteas contarle algún problema tuyo o algo serio a ese profesor que va de muy buen rollo y...''casualmente'', al día siguiente todos los demás profesores te miran raro o con pena. Todo muy casual, sin sospechas, no señor.
Mi consejo es: ''Si os ocurre cualquier cosa, ni se os ocurra contársela a un profesor''. Aunque por supuesto, no lo apliquéis a mí. Yo no les quiero ni ver.

Fdo.: AyameN.

domingo, 10 de febrero de 2013

Los exámenes

No me diréis que este no es un tema del que todos tenemos para hablar, ¿verdad? Y no precisamente para 5 minutos.
Lo primero que quería decir sobre este tema es, ¿QUIÉN INVENTÓ LOS EXÁMENES? MUERTE Y DESTRUCCIÓN.
Una vez aclarado esto, sigo con el tema y tal.
Desde pequeños, nos han enseñado a ''temer'' a estas cosas y lo peor es que nos tienen engañados. Muy engañados.
¿Que por qué digo que nos tienen engañados? Por lo típico de: ''El examen será sencillo'', ''Serán las mismas actividades de clase'', ''Serán cosas que ya hemos dado'',...etc. ¿Pues sabéis que os digo? Que muerte y destr...no, QUE UNA LECHE.
Jamás en toda mi vida y en todos los exámenes que llevo hechos, ni uno ha sido igual que los ejercicios de clase. Y ni uno por supuesto han sido cosas que ya hemos dado.
Porque sí, porque a los profesores (a esos seres), siempre les ha gustado hacernos sufrir. Es así, es inevitable, lo llevan en la sangre.
Ese hecho lo demostraron el día que, de pequeños, nos arrancaron de los brazos de nuestras madres mientras llorábamos desconsoladamente y ellos decían: ''Venga va, que sólo van a ser unas horitas''. ¿UNAS HORITAS? Nadie me avisó de que esas horas se convertirían en años, y los años en torturas (y en una rutina muy fea).

P.D.: Este es sólo el comienzo de una larga charla de exámenes y estudios.

Fdo.: AyameN.